Para Proantioquia es fundamental reconocer y destacar experiencias enfocadas en la innovación social, la apropiación del conocimiento y la construcción de ciudadanía. Esta situación implica mantener siempre en mente que la educación no solo sucede en la escuela, y que la ciudad debe promover escenarios de aprendizaje para apoyar una ruta formativa más pertinente y de mayor calidad, un ejemplo de lo anterior es la iniciativa Diálogos Con Sentido, liderada por el Museo de Antioquia y que reseñamos en nuestra columna de opinión en El Colombiano.

“La administración municipal encontrará muchos más aliados en la tarea gigante de resignificar-renovar el Centro, en la medida en que vayamos sumando a las importantes intervenciones urbanas, aquellas que pasan por comprometer el ser y el hacer de sus habitantes actuales y potenciales. La apropiación y compromiso con el Centro solo será exitosa si los ciudadanos que lo habitan o allí trabajan o estudian, son parte de la misma transformación. Que ellos se sientan emocionalmente comprometidos.

Un ejemplo de lo que esto significa es la iniciativa Diálogos Con Sentido liderada por el Museo de Antioquia. Con el arte como base, el Museo reúne semanalmente a 100 niños entre los 6 y los 12 años que habitan la Comuna 10; menores que por diferentes condiciones hacen parte de las poblaciones más vulnerables. Acompañados por mediadores con experiencia en prácticas artísticas y trabajo con comunidad, participan en talleres y laboratorios creativos que facilitan el intercambio de saberes y experiencias.

¿Cómo es ese territorio? ¿Cómo lo ven? ¿Cómo lo entienden y lo viven? Estas preguntas surgen desde las observaciones y la interacción propuestos por el programa. Un aspecto poderoso de esta iniciativa es que le da voz a los niños y jóvenes, potenciando su capacidad de observar y analizar, de manera alternativa a la visión de los adultos. Los niños no son adultos en miniatura, son sujetos dotados de derechos que requieren de prácticas educativas a la medida y de su reconocimiento como ciudadanos plenos.

En palabras de su directora, Maria del Rosario Escobar, la idea nace para entregar herramientas de formación ciudadana que les permita a estos niños encontrarse con otras personas, compartir historias y proyectar sus vidas de una manera positiva. Importante reflexión que reconoce el contexto del Museo y encuentra en sus vecinos naturales, un público fundamental para una construcción colectiva pertinente y necesaria, de un Centro que logre expresar lo mejor de la ciudad.

Esto también nos lleva a resaltar el carácter público de los escenarios culturales de los que Medellín dispone, como una gran plataforma de apoyo a las iniciativas por una mejor ciudad. Esta condición hace fundamental e insustituible que las comunidades vecinas reconozcan en estos lugares espacios para ejercer la ciudadanía y que la administración municipal los potencie y comprometa cada vez más, con las transformaciones que la ciudad requiere.

Oportunas estas reflexiones en las apuestas del país por consolidar entornos de paz. Posicionar al diálogo como forma de construcción comunitaria y permitir los disensos en el marco de las relaciones sociales, son efectivas formas de participación democrática.

Resaltamos esta labor del Museo con el apoyo de Bancolombia, sumando a la formación de ciudadanía activa desde relaciones respetuosas, tolerantes y apreciativas. Hay 300 niños más en espera de que el Museo pueda ampliar el Programa; ojalá lo apoyemos todos para que puedan participar.

Así como esperamos todo el acompañamiento para la Alcaldía, que apoya abrir el año entrante, allá mismo en el Museo, un jardín infantil para los niños de la Comuna. Otra excelente noticia en el enfoque de trasformar no solo lo físico, sino ante todo el entorno para lo humano. En su momento, merece ser comentada.”

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