La gran apuesta de transporte público que quiere adelantar Rionegro, Oriente antioqueño, es un Sistema de Transporte Masivo tipo APM (Automated People Mover), que consiste en “una estructura elevada de trenes ligeros que se impulsará con motores de viento, contribuyendo a reducir la contaminación ambiental, ya que no emite CO2”. Esta es nuestra más reciente columna de opinión en El Colombiano sobre el tema.

Bajo este retador nombre, la semana anterior la Alcaldía de Rionegro realizó un exitoso encuentro para hablar del municipio de hoy y de la ciudad del mañana. Bien concurrido, estructurado y con participación de importantes grupos de interés y expertos en distintos temas.

El alcalde mostró los principales logros de su administración y abrió, a través de paneles, el conversatorio sobre cuatro grandes temas: seguridad, transformación económica y social, proyección en la región y el país y su mayor apuesta: un tren ligero.

Sin duda el alcalde Rendón es un líder inteligente, visionario y trabajador. Tiene realizaciones muy destacables. Se ha reducido a 13 por cada 100 mil la tasa de homicidios (en Medellín es de 21.5). El Plan Alimenticio Escolar pasó de 6 mil raciones a 20 mil día y las proyectan a 60 mil por una apuesta retadora frente a jornada única. La cobertura en Primera Infancia aumentó en un 40 %. Y una innovación en lo social bien ejemplar: la compra a Colpensiones de una asignación vitalicia para 3 mil desprotegidos ancianos. La estructuración de un Plan de Movilidad con visión de largo plazo, congelando el precio de muchos predios para su realización progresiva. Y la tan necesaria y esperada -entrabada siempre por los políticos tradicionales- alianza con EPM para proveer los servicios públicos.

En los paneles se reconocieron los esfuerzos, pero también los temas críticos, muy interrelacionados: el urbanismo desordenado, el caos vial, las pocas consideraciones con la movilidad peatonal y en bicicleta, el débil sistema de espacio público, la suburbanización con retos peligrosamente negativos para adecuados servicios públicos y amoblamientos públicos y los graves riesgos ambientales por todas estas presiones.

La apuesta de movilidad como elemento de desarrollo urbano podría ser la palanca para enfrentar muchos de los problemas. Y el enfoque del Plan de Desarrollo del Municipio es acertado: “La movilidad hoy está asociada al desestímulo del transporte individual y al uso de sistemas de transporte masivo y de energías limpias. Por eso es fundamental la articulación de los diferentes medios de transporte público y el estímulo de medios alternativos como la bicicleta y caminar, cuyo éxito está basado, además de campañas para crear la cultura, de una adecuada infraestructura”.

La gran apuesta de transporte público que quiere adelantar Rionegro es un Sistema de Transporte Masivo tipo APM (Automated People Mover), que consiste en “una estructura elevada de trenes ligeros que se impulsará con motores de viento, contribuyendo a reducir la contaminación ambiental, ya que no emite CO2” ( cito).

Dada la trascendencia de esta iniciativa -el segundo sistema de movilidad de este tipo de características que se haría en Colombia y el primero con esta tecnología- sin duda el alcalde tiene el reto de que sea apropiada ampliamente por la comunidad, pues están implícitos grandes obligaciones políticas y financieras de largo plazo. Y que se puedan responder todas las preguntas sobre costo-beneficio, consolidación del tejido urbano, crecimiento de la ciudad, intermodalidad, seguridad, que atenderá el tren ligero. Destacamos que se piense en proyectos transformadores y visionarios, pero al mismo tiempo que se asegure el acompañamiento, la apropiación y la defensa de la sociedad, más allá de los gobiernos de turno. La experiencia del Metro de Medellín es importante.”

Compartidos