En medio de los tantos retos que tiene el país en temas educativos, llega como la mejor noticia la creación del Centro de Pensamiento de la Universidad EIA, una apuesta que destaca el interés por parte de la Escuela de Ingeniería de Antioquia en fortalecer sus capacidades en temas relevantes para el país y aportar, desde el conocimiento a la solución de problemáticas clave de la dinámica social. Sobre el tema reflexionamos esta semana en El Colombiano.

Los más recientes no han sido los mejores días para la ciencia y la tecnología en el país. El anuncio de un posible recorte del presupuesto asignado para Colciencias, de $320 mil millones a $222 mil millones el próximo año, es, por decir lo menos, preocupante. Expertos en el tema aseguran que los recursos solo alcanzarán para el funcionamiento de la entidad y para cumplir con los compromisos de becas asumidos años atrás con diferentes estudiantes.

Basado en datos del Banco Mundial, Enrique Forero, presidente de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, ha asegurado en diferentes medios de comunicación que la inversión en investigación y desarrollo por habitante año en Estados Unidos alcanza los 1.560 dólares; en Japón, 1.385; en España, 608; en Brasil, 473, en México 188; en Argentina, 130, mientras que Colombia solo invierte 1,54 dólares.

En medio de este contexto y de los tantos retos que todavía tiene el país en la materia y en general en educación de calidad, llega como la mejor de las noticias la creación del Centro de Pensamiento de la Universidad EIA. Una apuesta que denota el interés por parte de la Escuela de Ingeniería de Antioquia de fortalecer sus capacidades en temas relevantes para el país y aportar, desde el conocimiento, a la solución de problemas importantes de la dinámica social, foco que le da precisamente ese carácter para definirse como think tank.

Los centros de pensamiento son elementos centrales de las sociedades contemporáneas, en la medida en que la producción de ideas pasa del conocimiento en sí a la formación de opinión pública, moldeamiento del entorno e incidencia en políticas públicas y prácticas sociales. En otras palabras, puentes entre el sector académico e intelectual y los hacedores de políticas públicas y privadas.

El de la EIA es coherente con ese espíritu, por lo que estamos seguros que será un espacio de discusión y cátedra, articulación de agenda, gestión de conocimiento y análisis objetivo e independiente. Se inscribe en un enfoque integral de desarrollo que considera los principales componentes estratégicos de la región -energía, recursos naturales, infraestructura y gestión territorial, industria y tecnologías para la salud- como factores transversales de sostenibilidad, pensados desde los ODS.

El valor agregado de reflexionar sobre asuntos clave de progreso y desarrollo territorial, con una visión de economía de los recursos naturales, no es solo determinante de innovación social, sino también fundamental para consolidar a Antioquia, en un territorio sostenible y socialmente responsable.

En hora buena la llegada de este Centro de Pensamiento, con el sello de responsabilidad y calidad que seguro le imprimirá Javier Genaro Gutiérrez, quien estuvo al frente de su creación. Felicitaciones a los directivos de la Escuela por esta mirada práctica, pero al mismo tiempo rigurosamente académica. El equipo que lo acompañó en la formulación y la agenda de proyectos con que inicia su labor, las alianzas que formula, son garantía en todo sentido. Será determinante de su éxito, la autonomía y respaldo que le confiera el Consejo Superior de la EIA.”

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