Insistiendo en la búsqueda de estrategias para mejorar la calidad y la pertinencia de la educación en nuestro sistema, desde el equipo de Educación de Proantioquia construimos un documento que presenta seis líneas para la dinamización educativa regional en la escuela básica y media; tema que le da origen a la columna de Rafael Aubad publicada en El Colombiano:

“Permanentemente organismos multilaterales, academia y líderes de opinión, advierten sobre las necesidades de nuestro sistema educativo en calidad y pertinencia; es que los retos son grandes al respecto. Dos ejemplos recientes nos dan cuenta de manera práctica no solo sobre qué significan, sino cómo se afrontan y su trascendencia para la sociedad.

El primero, la solidaridad temprana y comprometida de los estudiantes del barrio Moravia en nuestra ciudad, en la atención temprana a los damnificados del incendio que afectó este sector el mes pasado; fueron líderes. El segundo en Caloto Cauca, donde la Institución Educativa Agroempresarial Huasanó logró avanzar en la clasificación nacional de las pruebas Saber, de ser la institución de menor desempeño en el municipio en 2012, a tener el quinto mejor desempeño durante 2016. Esto se traduce, en pruebas Saber 11, en la disminución a la mitad de estudiantes con desempeños insuficientes y la inclusión, desde 2016, de un 7 % de los estudiantes en desempeños avanzados.

Aunque distintos, los dos casos comparten una serie de características más que deseables cuando pensamos en cómo deben ser nuestras escuelas para formar a ciudadanos competentes y comprometidos. Una primera cualidad común es la presencia de directivos y docentes comprometidos con el ejercicio educativo. Si bien ya hemos advertido la necesidad de tener un rol protagónico de los rectores y coordinadores, en los casos mencionados estos actores no solo están presentes en la institución, sino que además están al frente de procesos pedagógicos y comunitarios innovadores, que arrastra positivamente a los docentes.

Otra clave es la gestión inteligente de los currículos, que logra no solo cumplir con los lineamientos del Ministerio de Educación, sino además con prácticas cercanas a los contextos de los estudiantes, haciendo de la escuela y sus contenidos, insumos para entender y actuar en el entorno y para “gozarse” el aprendizaje.

Vale la pena mencionar que tanto en el Cauca como en Moravia hay una preocupación por mejorar el clima escolar. Las relaciones de convivencia son tratadas mediante manuales alineados a la realidad, con una perspectiva de reparación más que de castigo. Los estudiantes se entienden como líderes comunitarios y actores de cambio para la transformación social. Asuntos como el trabajo en equipo, la colaboración, el liderazgo y la responsabilidad personal y social (todas competencias del siglo XXI) son elementos relevantes para garantizar el desempeño académico y el compromiso social de los estudiantes.

Es por ello que currículo, clima y liderazgo directivo y profesoral, son tan importantes para las instituciones que promovemos el mejoramiento educativo como una responsabilidad de todos. Hacen parte sustantiva de nuestra propuesta, Hacia una educación para el siglo XXI en Antioquia: seis caminos para dinamizar la educación básica y media, en la que proponemos como Fundación, con evidencia y buenas prácticas nacionales e internacionales, como mejorar rápidamente como región nuestra educación básica y media.

Estamos convocando a hacer aportes a la construcción de políticas públicas y de propuestas ciudadanas, para que juntos, desde nuestros distintos sectores, sigamos teniendo noticias de estudiantes e instituciones que dan respuesta efectiva a los retos de nuestra sociedad. Invitamos a consultar la propuesta aquí y hacer aportes a la misma.”

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