El Consejo Privado de Competitividad propone el mejoramiento de los programas de formación y evaluación de los maestros del país; la implementación del Sistema Nacional de Educación Terciaria; definir e implementar las estrategias que permitan el control y focalización de los gastos del sistema de salud; reglamentar adecuadamente el acto legislativo que reformó el Sistema General de Regalías (particularmente lo relacionado con el Fondo para la Ciencia, Tecnología e Innovación); entre otras 45 recomendaciones, todas enfocadas en áreas que son accionables ya. Sobre el tema publicamos en nuestro espacio de opinión en El Colombiano

“No hay nada más potente que una idea a la cual le llega su hora”, de esta manera Antonio Celia, presidente del Grupo Promigás y del Consejo Directivo del Consejo Privado de Competitividad, inició la presentación del undécimo Informe Nacional de Competitividad de Colombia el pasado 2 de noviembre en Bogotá. Como aquel día se señaló, y este diario remarcó luego en su nota 11 tareas para los próximos nueve meses de Santos, los retos del país están muy claros: el fortalecimiento de la institucionalidad pública en materia de transparencia, eficiencia y modernización, que den paso al mejoramiento de los ingresos y gastos del Estado; el diseño e implementación de acciones más efectivas en todas las dimensiones del desarrollo; y el avance en temas estructurales, entre ellos la calidad y pertinencia de la educación, infraestructura, seguridad social, promoción y fomento de la formalidad, avance de la innovación y productividad en las empresas (donde además se requiere de manera urgente mejorar la calidad del liderazgo gerencial y más determinación de sus apuestas de crecimiento y consolidación), para finalmente avanzar en la eficiencia en el uso de los recursos naturales.

Los retos han sido reiterativos en la última década y si bien se han dado avances, siguen estando distantes de los niveles que propicien la materialización de la visión a 2032 que indica que Colombia será el país más competitivo de América Latina. El Consejo ha calculado, por ejemplo, que si quisiéramos ser líderes en la región en materia de exportaciones manufactureras de mediana y alta tecnología, tendríamos que incrementar dichas exportaciones en 10 % anual de hoy al 2032. Y si adicionalmente quisiéramos ser líderes en inversión en investigación y desarrollo tendríamos que aumentar dicho ratio en más del 10 % anual.

Lo que hay que hacer bien lo ha señalado Celia: actuar ya. Los diagnósticos están y las propuestas son claras. Por ejemplo, el Consejo propone el mejoramiento de los programas de formación y evaluación de los maestros del país; la implementación del Sistema Nacional de Educación Terciaria; definir e implementar las estrategias que permitan el control y focalización de los gastos del sistema de salud; reglamentar adecuadamente el acto legislativo que reformó el Sistema General de Regalías (particularmente lo relacionado con el Fondo para la Ciencia, Tecnología e Innovación); entre otras 45 recomendaciones, todas enfocadas en áreas que son accionables ya.

A nueve meses del inicio del próximo gobierno nacional, vale la pena seguir avanzando en estas propuestas sin cálculos políticos y sin temores sobre la continuidad de las mismas. La competitividad en los países que más han avanzado no contemplan los ciclos políticos, los avances son permanentes.

Finalizando este mes esperamos de parte del Consejo Privado de Competitividad la presentación del Índice Departamental de Competitividad y en febrero la nueva medición de competitividad de ciudades de Colombia. Le ha llegado la hora a la idea de ejecutar, de avanzar más contundentemente mientras mantenemos la postura de evaluación y reflexión que el Consejo ha propiciado tan sólidamente en el país.”

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