Con esta pregunta damos origen a nuestra más reciente columna de opinión en el Periódico Portafolio, donde resaltamos la importancia de seguir trazando metas colectivas para trabajar sobre ellas y convocar acuerdos de largo plazo. Sigamos trabajando en la ruta de territorios que formen ciudadanos críticos, informados y con visión a futuro. Así lo expresamos:

Entre el 18 y el 20 de octubre se realizó en Bristol (Reino Unido) el Festival de las Ciudades del Futuro. Fue un espacio de diálogo público que convocó a políticos, artistas, organizaciones sociales, comunidades, entre otros, para discutir los retos de las urbes del futuro. Bristol ha sido reconocida como capital verde de Europa y por ello, elegida como anfitriona de los dos encuentros que se han hecho. 

Gracias a la invitación de sus organizadores tuvimos la ocasión de compartir con ellos el trabajo que hemos venido realizando desde la iniciativa Antioquia Sostenible. Contamos sobre nuestra agenda subregional, la conformación de una comunidad de aprendizaje en torno a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la estrategia de medición permanente que estamos desarrollando.

Más allá de que esta participación nos sirvió para validar esta ruta común que nos hemos trazado al 2030, identificamos tres ideas sobre las que deben construirse las ciudades del futuro. La primera es que los grandes retos de nuestra sociedad tienen como arena de acción las metrópolis, y por ello se deben buscar espacios permanentes de discusión, deliberación y construcción colectiva que recobren el sentido de lo público. Las urbes del futuro privilegian el disenso, los enfoques compartidos y la movilización ciudadana como insumos estratégicos en el fortalecimiento de la ciudadanía. 

Lo segundo es que las ciudades de hoy se reconfiguran en sus dinámicas sociales, económicas, políticas y culturales más rápido de lo esperado, por eso se requieren acciones públicas contundentes, de largo plazo, que prioricen temas que impacten la calidad de vida de sus ciudadanos. Un debate interesante en torno a esta temática surgió en la relación espacio público, educación, segregación. Las ciudades del futuro construyen espacios públicos que permiten el encuentro y la integración, que educan de forma continua más allá de las aulas. 

Por último, identificamos que las urbes del futuro tienen la mayor responsabilidad en el cumplimiento de la nueva agenda global de desarrollo, por ello deben buscar estrategias y recursos que permitan enfrentar los retos de esta: el cambio climático, la calidad del aire, la relación urbano-rural, la migración, la protección de la biodiversidad y la resiliencia. Estos y otros tantos, son temas que deben preocupar a las ciudades y que requieren el concurso de sus múltiples actores. 

Bienvenidos, entonces, los debates sobre las ciudades del futuro. Metropólis que se trazan metas colectivas, trabajan sobre ellas y convocan acuerdos de largo plazo. Ciudades que forman ciudadanos críticos, propenden por el disenso y construyen una nueva ética de lo público.

Y que valga la oportunidad para reconocer también el esfuerzo colectivo de las ciudades que integran la Red Cómo Vamos en el diseño de la línea base de indicadores en la ruta de los ODS, un buen precedente para el caso colombiano, pues los Cómo Vamos tomaron la iniciativa y construyeron la base del seguimiento a los ODS para procurar metas más ambiciosas y visiones consistentes para el desarrollo de las ciudades, incluso antes de que se publique el documento Conpes que fija estos indicadores y metas a nivel nacional, y que aún está pendiente. Liderazgos colectivos como este son los que requerimos en la construcción de las ciudades del futuro.”

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