Esperamos y merecemos como sociedad, conocer no solo cómo y con qué metas se gobernará, sino con quiénes. Los equipos de trabajo –su trayectoria, conocimiento, independencia y ética- son tanto o más importantes que las propuestas mismas. Sobre el tema y lo que viene para la segunda vuelta en las elecciones presidenciales, publicamos en El Colombiano. 

“Al escribir esta columna no sé si tenemos presidente o si vamos a segunda vuelta. En cualquier escenario, la nueva conversación política tendrá que trascender de promesas generales a desarrollos concretos. Proponemos tres criterios orientadores de una nueva conversación: cómo se va a implementar lo propuesto, cuánto (metas) en las distintas propuestas; y bien, pero bien determinante, cuáles las principales características de los equipos ministeriales y demás.

Tres fuentes privilegiadas para ese tipo de conversaciones. La primera, con quiénes también gobiernan: los mandatarios territoriales. Los alcaldes de las ciudades capitales se dirigieron a los candidatos de ayer, para plantearles en qué temas críticos necesitan apoyo decisivo del nivel central. Sobre salud, primera infancia, alimentación escolar, seguridad, gestión urbana, transporte, gestión del riesgo, implementación de la paz, ordenamiento urbano y migración internacional, plantearon propuestas concretas.

La segunda: de reconocidos estudiosos de temas públicos. Dos ejemplos trascendentes: las propuestas de las Misiones de Gasto Público y de Crecimiento Verde. La primera con análisis sobre subsidios, priorización de la inversión y rentas de destinación específica, buscando fortalecer la equidad, la inclusión productiva, la formalización y la convergencia del desarrollo entre zonas urbanas y rurales. La segunda, para incorporar el enfoque de crecimiento verde en la planificación del desarrollo, con el fin de promover la competitividad económica, asegurar el uso sostenible del capital natural y de los servicios de los ecosistemas, igualmente en un marco de mayor inclusión social y bienestar.

La tercera, la iniciativa de la sociedad civil, NiñezYa. Importante no solo por referirse a un asunto público prioritario, sino además por el gran apoyo de instituciones que responsablemente complementan las obligaciones del Estado en este campo. Más de cien organizaciones que buscan un compromiso explícito con la garantía de los derechos de niñas, niños y adolescentes. Con propuestas específicas sobre realización de sus derechos (salud, educación y participación); fortalecimiento familiar, protección frente a cualquier tipo de violencias, sistema de responsabilidad penal para los adolescentes y cultura de la convivencia.

Qué innovador sería en esta nueva etapa de participación política, que los medios invitaran al presidente de la organización de los mandatarios locales, a los directores de las Misiones señaladas y a iniciativas como NiñezYa, para que fuesen interlocutores privilegiados de quien asumirá la Presidencia. Ver en los noticieros y encuentros a estos líderes conversando sobre asuntos críticos de país, sí que sería refrescante para elevar el nivel del debate: de prometer a gobernar.

Y lo dejo de último, pero no porque sea menos importante: esperamos y merecemos como sociedad, conocer no solo cómo y con qué metas se gobernará, sino con quiénes. Los equipos de trabajo –su trayectoria, conocimiento, independencia y ética- son tanto o más importantes que las propuestas mismas. Se puede ser generoso con el proceso de la construcción del Plan de Desarrollo, pues incluso todos los colombianos podemos participar según la Constitución, pero no hay otra oportunidad para que desde ya sepamos si podemos otorgar el respeto y la confianza ciudadana a los ministros y demás funcionarios del gabinete en qué piensa el nuevo presidente. Importante que se dieran a conocer algunos nombres que expresen el perfil de los hombres y mujeres que allí estarán. El país necesita como nunca solidez en la calidad moral y profesional de todos los dirigentes y funcionarios.”

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