“Cada vez que reflexionamos sobre calidad educativa volvemos la mirada hacia los maestros. Esto se debe no solo a la capacidad de estos actores para desarrollar procesos de mediación, tanto cognitiva como simbólica; sino sobre todo a la construcción de las nuevas formas de relacionamiento con el conocimiento que requiere la educación en nuestro siglo.

Esto significa que debemos reconocer al maestro, y no solo al estudiante, como protagonista del proceso educativo. Los profesores pueden entenderse también como aprendices permanentes en un proceso de doble vía, en el cual el conocimiento circula entre maestros, docentes y comunidades educativas. Por esta razón, pensar en el ejercicio profesional de la docencia requiere pensar en prácticas de cualificación de maestros a lo largo de la vida.

Recientemente se llevó a cabo el Foro Educativo Nacional, en el que las discusiones giraron alrededor de la escuela como escenario para la construcción de paz. Este propósito sí que nos permite hablar de la necesidad de nuestros maestros de aprender, acceder y apropiar diversos saberes que posicionen al sistema escolar como un escenario para la convivencia, la no violencia y la formación ciudadana.

Experiencias de todo el país que buscan la construcción de nuevas formas de acercamiento a la paz ponen de plano la importancia de maestros comprometidos con procesos de formación integral. Desde provincia se gestan iniciativas de gran capacidad de movilización e innovación social que nos reafirman que sí es posible construir país desde la escuela.

Procesos de incorporación de la educación socioemocional, la interculturalidad, la mediación de conflictos y la creación de ambientes de aprendizaje incluyentes son algunos de los temas recurrentes en las propuestas que los maestros presentaron en el Foro. Estos temas, en directa sintonía con lo que venimos planteando desde el Programa Ser+Maestro, nos compromete a seguir avanzando en el desarrollo de contenidos y metodologías que lleguen hasta las aulas de clase de diversas localidades del país.

Reconocemos en el Foro Educativo Nacional un escenario privilegiado para el intercambio de experiencias, y seguimos creyendo que cualquier cambio estructural en la sociedad colombiana debe pasar por la escuela y el liderazgo de los maestros si queremos que sea sostenible. La formación de maestros es pues una prioridad para el país, más aún si entendemos que nuestros profesores representan en la provincia la presencia más estable que ha tenido el estado en las últimas décadas.

En lo concreto es muy importante valorar el gran potencial de las comunidades de práctica docente, como espacios intencionados para el intercambio de experiencias en temas educativos. Reunir a maestros a compartir sus cómo, mientras plantean miradas críticas sobre el acto educativo es un camino potente para promover la dinamización escolar. Bienvenidos pues los espacios que permiten la conversación argumentada y reflexiva sobre el hacer en la escuela, con una revisión crítica de lo que acontece en territorio, con capacidad de analizar las evidencias de aprendizaje y con una perspectiva de mejoramiento continuo.

De esto es lo que hablamos cuando proponemos al maestro como un intelectual que construye saberes pedagógicos.”

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