El concepto y el proceso para lograr innovaciones, ha sido estudiado y entendido de manera destacada por Ruta N. Y como resultado de un trabajo juicioso al respecto, hoy cuenta con un escenario facilitador que une tecnologías, metodologías y conocimiento, para que retos de distinta naturaleza se puedan convertir en verdaderas oportunidades de innovación, con identificación de posibles soluciones, prototipado y pruebas. Un camino que suena lógico, pero que pocas veces se cumple y explica muchas de las frustraciones de quienes quieran hacer algo distinto o nuevo.

Se trata del Laboratorio de Innovación al que llegan empresas que buscan agregar valor a sus productos y servicios; maestros que quieren mejorar los ambientes para un mejor aprendizaje de sus estudiantes; servidores públicos que quieren mejorar la calidad de sus intervenciones; en fin, ciudadanos con retos de calidad de vida en sus contextos. El acompañamiento de expertos y el uso de herramientas tecnológicas y el intercambio de saberes están presentes en el Laboratorio.

Un ejemplo destacable tiene que ver específicamente con el Laboratorio de Innovación en Gobierno, como espacio especializado en temas que aquejan a las comunidades o la relación de éstas con los servicios y funcionarios públicos. Una creación inédita en nuestro medio. Es permitir que desde problemas que aquejan a las comunidades o desde las preocupaciones mismas de los servidores, se busquen soluciones aplicables, medibles y replicables, y además, tratándose en este caso de innovaciones para lo social, que sean sostenibles, sujetas de mejoramiento y replicables.

La primera cohorte de funcionarios del Municipio que vienen participando en el Laboratorio está terminando su proceso, con importantes resultados que esperamos ver muy pronto expresados en mejores servicios a la comunidad. De las 10 secretarías de la Alcaldía que participaron, se destaca la Secretaría de Seguridad que partió de una problemática dolorosa para todos: el ingreso de jóvenes a grupos delincuenciales. Luego de definir la posibilidad de innovación, los mismos integrantes de la Secretaría, con el acompañamiento de empresas y expertos capaces de encontrar soluciones y que se postularon a través de un portal digital abierto, presentaron posibles respuestas al problema, priorizaron las que tenían mayores opciones de éxito, construyeron un plan de trabajo para probarlas en campo (definiendo recursos necesarios, equipos de trabajo y tiempos) y pusieron en marcha los pilotos.

Celebramos que Ruta N, fiel a su misión, una estratégicamente sus capacidades y conocimientos adquiridos, con los empleados del Municipio. Pero ellos deben entender además que si bien los espacios facilitadores ayudan, se necesita encender la pasión y la vocación emprendedora; en este caso por el servicio a la comunidad. Esperamos que los egresados de la primera cohorte se conviertan en una gran mancha que contamine cultural y creativamente a todos los demás compañeros, para que efectivamente la provisión de los bienes y servicios públicos sea correspondiente con el objetivo de la ciudad más innovadora. Y que ellos se sientan parte activa de una Medellín con mejor calidad de vida para todos. Somos optimistas de transitar de una pequeña mejora en la eficacia y eficiencia en el Municipio, a una gran transformación de la cultura del servicio a las comunidades.

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