En conjunto con Comfama, Mckinsey y Grupo Argos, estamos trabajando en un proyecto para aportar al desarrollo del Centro de la ciudad, así lo explicamos en la columna en El Colombiano:

“El anhelo de desarrollar iniciativas transformadoras en el Centro y por la ciudad, no es nuevo; ha sido de muchos gobiernos e instituciones. Ideas blandas y duras se han implementado; poco éxito en general. Hoy el gobierno municipal tiene un importante Plan al que todos debemos contribuir para que sea efectivo y así lo mencionamos específicamente en la columna del 19 de marzo.

Hoy quiero referirme a un movimiento complementario de transformación que marca el inicio de una nueva apuesta conjunta y ambiciosa, con gran responsabilidad desde la sociedad civil y cuyo ícono, al mismo tiempo eje, es la Plazuela San Ignacio con sus edificios emblemáticos: claustro de Comfama, iglesia y Paraninfo. Tuve la suerte de participar activamente en la reconstrucción del primero y hace pocos meses de recorrer el maravilloso claustro, hoy apropiado por miles de habitantes. Esas visitas, vivir la cotidianidad de la plazuela, recorrer los alrededores y participar de la activa programación cultural que promueve Comfama, inmediatamente ilusionan con que es posible, gracias a esas dinámicas, sumado al patrimonio histórico allí asentado, al compromiso de tantos jóvenes artistas y emprendedores y a las inversiones de la Alcaldía, nos han llevado a proponer un movimiento de largo plazo para la consolidación de lo que podría convertirse en el mejor Distrito Patrimonial, Cultural y Educativo de Colombia.

Por ello Comfama, el Grupo Argos, la consultora internacional Mckinsey, experta en proyectos de transformación urbana y Proantioquia, hemos decido trabajar conjuntamente en una propuesta para alcanzar tal sueño y presentarla a consideración de los ciudadanos y de la dirigencia pública y privada.

Tener un Distrito como el que planteamos necesita no solo acciones durante muchos años, sino consolidar las cosas positivas que están sucediendo. Requiere que participemos más de lo que allí sucede, promovido en gran parte desde Comfama y a posicionar de nuevo el claustro, la iglesia, el Paraninfo, los teatros, las instituciones educativas y los edificios patrimoniales, como centros de realización de encuentros de orden nacional e internacional. Parte de las actividades de la reunión anual de alcaldes del BID “Ciudad Incluyentes: Aprendiendo de Medellín”, tendrán asiento allí. Realizar un festival internacional de teatro y música, hacer de la plazuela un espacio privilegiado para celebrar la Navidad, convocar jornadas de artistas para identificar y dibujar en grandes jornadas a cielo abierto la riqueza ambiental y patrimonial del sitio, y tener exposiciones de gran formato y nivel, son iniciativas que ya están sobre la mesa. Merecen toda la consideración y apoyo.

Sigamos o sumémonos a trabajar por el cuidado y disfrute del Centro. Es hora de juntarnos por la Medellín de siempre, por esta capital de diez ciudades extendidas en un Valle entero, por la Medellín que merece ser soñada cada día y que se rehace a sí misma a cada instante.

No olvidemos, como dijo algún día Sergio Restrepo, director del claustro, que “el Centro es nuestro —en plural—, de día y de noche; bajo la lluvia y el sol, para protegerlo en las buenas y en las malas. ¡Que habitarlo y vivirlo sean escudo y lanza contra el miedo y el olvido!”.

*Imagen tomada de www.comfama.com

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